Franklin Sánchez está viviendo un verdadero calvario, tras arrendar una vivienda en Santa Rosa de Cabal el pasado año. Lo que le pasó es la explicación del por qué, hoy es difícil confiar en alguien. Por diferentes situaciones las cosas no salieron como él esperaba. Ahora está a punto de perder un inmueble en Bogotá.
Y es que el negocio salió muy mal. Ahora tiene una demanda por incumplimiento de contrato y por 12 millones de pesos estaría a punto perder su propiedad, valuada en $150 millones.
Sánchez es un abogado de profesión y explicó que se confío de firmar un contrato sin observar cómo estaba por dentro la casa que estaba alquilando para su mamá, debido a que por fuera se veía que estaba todo en orden, pero al mudarse comenzaron los problemas.
Grietas en el techo. Goteras. Fallas en las redes eléctricas y la infraestructura, por dentro, bastante deteriorada. Incluso, tiene un documento emitido por la Dirección Municipal de Gestión del Riesgo, en el que aseguran que la vivienda no es apta para vivir.
“Resulta que modificaron el contrato hacer un fraude. Le dije al dueño que se me estaba cayendo la casa, que yo regresaba el inmueble y que me regresen la plata, y me dijeron que no, que debía pagar $12 millones o perdía la propiedad que en garantía”, contó.
AMENAZAS
Según, Sánchez ha recibido múltiples amenazas; al punto, que tuvo que solicitar medida de protección en el municipio de Santa Rosa de Cabal. Todo porque colocó una denuncia por fraude procesal ante la Fiscalía 30 seccional.
“Se colocó la denuncia también por falsificación en documento privado, por falso testimonio, porque ellos llevaron una persona a declarar con un extrajuicio”, dijo.
Asimismo, explicó que no pudieron comprobar que su mamá se había negado a cumplir un contrato, debido a que es una mujer de 70 años. “Entonces, si la señora juez tomó en cuenta que el contrato era falso y que absolvió a mi mamá, porque yo sigo vinculado.
Sánchez señaló que no le parece extraño que haya complicidad con algunos trabajadores del juzgado, debido a que los dueños del inmueble: Rubén Darío y Rubiela, tienen denuncias por más casos como este.
