Las autoridades sanitarias de Risaralda están preocupadas por la cantidad de citas médicas que se están perdiendo, mes a mes, en el hospital mental del departamento. Las cifras varían entre los 700 y los mil pacientes que luego de solicitar atención profesional, sin excusa, dejan de asistir a la consulta.
Para la gerente del Homeris, este es un desafío significativo que afecta la atención a ciudadanos, debido a que la salud mental cada vez muestra un panorama más desafiante. “Una cita es como oro en polvo”, dijo Beatriz Elena Villegas.
La funcionaria subrayó que cada vez que una persona incumple con su cita, lo que genera es un desequilibrio en la prestación de servicios de salud mental.
Sin embargo, el problema no está en la inasistencia, sino en la dificultad para reemplazar a los pacientes ausentes. Villegas señaló que muchos de los usuarios del Homeris residen en municipios distantes y eso dificulta la comunicación y la posibilidad de reprogramar citas de manera efectiva.
Además, destacó la preocupación derivada de los casos de suicidio registrados en el departamento durante el mes de enero. En total fueron 14 víctimas reportadas. A su juicio, la evaluación inicial del año 2024 es sombría en lo que respecta a la salud mental en la región.
El Homeris es uno de los dos hospitales que brindan atención en salud mental en la zona, pero en la actualidad se enfrenta a una alta demanda de servicios y una ocupación hospitalaria que alcanza el 100% y hasta más.
Esta situación se ve agravada por la permanencia prolongada estadía de pacientes en la institución, debido a que muchos no cuentan con una red de apoyo adecuada desde afuera de las instalaciones hospitalarias.
Villegas hizo un llamado a la colaboración, destacando la disposición del personal del Homeris para enfrentar los desafíos que se les presentan. Sin embargo, enfatizó la necesidad de que todos los actores relevantes se unan para encontrar soluciones a los problemas que afectan la atención.
