En el momento de la captura, alias Pablo recibía un millón quinientos mil pesos (1.500.000). Según la denuncia de la víctima, lo hacía para que el hombre no divulgara sus fotografías íntimas ni las hiciera virales.
El Grupo Antiextorsión (GAULA) de la Policía Nacional lo capturó cometiendo el delito. Durante la investigación, se pudo comprobar que la mujer alcanzó a hacer 29 transacciones a una cuenta bancaria, a nombre de su excompañero sentimental, por un valor de $10 millones.
Lo de Pablo es inaceptable. Dinero a cambio de silencio o una burla a la privacidad de esta mujer, que además fue sometida a incursionar en actividades criminales por las constantes amenazas de este hombre.
Le decía que era integrante de la organización delincuencial La Cordillera. La obligó a vender estupefacientes en varios establecimientos comerciales nocturnos, como parte de la extorsión, que comenzó desde agosto del pasado año.
Según la investigación, pablo sería un dinamizador de la venta de estupefacientes en una de las zonas de tolerancia de la ciudad de Pereira, con un amplio historial criminal.
