La juez no dudó en dictarle medida privativa de la libertad en un centro carcelario a Diego Fernando López Restrepo. El hombre fue acusado de homicidio agravado y podría recibir una condena de, al menos, 40 años de prisión por quitarle la vida a su propia madre el pasado 1 de febrero en el barrio Popular, del municipio de Santuario (Risaralda).
Este lunes en la mañana se llevó a cabo la audiencia de imputación y medida de aseguramiento para el hombre se 27 años. La medida es preventiva, mientras avanza el proceso judicial en su contra. Las autoridades estuvieron de acuerdo en que el hombre representa un peligro para la ciudadanía y para su familia, debido a que asesinó a su mamá e intentó agredir a su padre.
“Es una persona peligrosa y cuando está fuera de control es capaz de quitarle la vida a una persona. Ya lo hizo con su mamá, con el agravante de usar un arma blanca y que la persona que pierde la vida era un familiar muy cercano”, dijo el fiscal.
No hubo argumentos por parte de la defensa, que solicitó analizar la posibilidad de recluir a Diego Fernando en un centro psiquiátrico y que la decisión estuviese avalada por profesionales en salud mental.
EL ACUSADO
A las 08:40 de la mañana inició la audiencia de manera virtual. Diego Fernando apareció vestido con la misma franela que llevaba el día que lo capturaron. Se presentó ante la juez. Dijo su nombre completo, su número de cédula de ciudadanía y luego escuchó, sin objetar, cada uno de los argumentos del ente acusador.
La intervención del defensor público fue muy corta. Dijo que, ante la consistencia de las pruebas, no tenía nada que contradecir. Pero sí hizo el llamado a considerar la posibilidad de enviar al acusado a un centro psiquiátrico.
QUÉ DIJO LA JUEZ
Al momento de dar a conocer la medida, recordó que Diego Fernando ya había sido valorado por un psiquiatra y que, en su momento, él respondió con total lucidez. También agregó que, hasta el día de hoy, estuvo detenido a una comisaría municipal sin que mostrara signos de que debía ser trasladado.
Por esa razón señaló que el procesado sería enviado de manera preventiva y en un centro carcelario, donde debía aguardar por el resto del proceso, con la salvedad de que el Inpec podía realizar la prueba de psiquiatra y solicitar el traslado si fuese este el caso.
La Juez recordó detalles del asesinato y mencionó que, a parte de matar a su mamá, el procesado también intentó agredir a su padre. Dijo que, tras apuñalar a Amanda Restrepo Mena, de 67 años; llamó a un amigo para contarle lo que había hecho, mostrando total frialdad.
