Tras el hallazgo del cuerpo de Juan Fernando Ruiz López y las primeras audiencias comienzan a conocerse detalles del terrible caso. Hay de todo: secuestro, extorsión, homicidio, posiblemente tortura y desaparición del cuerpo. De ser cierto y si se llega a comprobarse su responsabilidad, Joaquín Adolfo Álvarez Ramírez puede ser considerado más que un monstruo.

Sorprendentemente, durante la audiencia de imputación de cargos, el presunto responsable negó los cargos, pero un juez le otorgó la medida de detención intramural en un centro carcelario. Hasta el momento, todas las pistas y lo que se halló durante las diligencias de allanamiento lo incriminan.
LOS HECHOS
El pasado 09 de julio de este año Juan Fernando Ruiz López, un estudiante universitario de 22 años, se encontraba trabajando en una granja que funciona como avícola de una empresa de huevos, y que está ubicada en el corregimiento de Arabia, en el municipio de Pereira.
Aproximadamente a las 09:00 de la noche llegó hasta el lugar un hombre que se identificó como integrante de la fuerza pública. Portaba un arma de fuego, con la que sometió al joven y a otro trabajador, al que dejó amarrado mientras concretaba el secuestro del universitario.
LAS LLAMADAS
Dos días después, el secuestrador utilizó el celular de la víctima para extorsionar a la familia y ,según, les exigía $25 millones de pesos para entregar al joven. Hasta el momento, los seres queridos de Juan Fernando lo único que sabían es que un hombre armado se lo había llevado.
Tras varios días de angustia, el pasado 11 de octubre volvieron a comunicarse con ellos. En esta ocasión, decían que ya habían asesinado al joven y que ahora el dinero que solicitaban era para informales el lugar donde encontrarían el cadáver.
El trabajo de investigación del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) Risaralda, la Regional de Antisecuestro y Antiextorsión No. 3, a través de interceptación de llamadas, permitió dar con la ubicación del presunto victimario.
LAS PISTAS
En uno de los allanamientos realizados en la residencia de Joaquín Adolfo Álvarez Ramírez, las autoridades encontraron una pistola traumática, un par de esposas con llaves y uniformes militares, que presuntamente fueron utilizados el día que secuestraron a Juan Fernando.
En un informe, la Policía Nacional señaló que “los elementos encontrados coinciden con los hechos investigados y que tuvieron lugar el pasado 9 de julio de la presente anualidad en la vereda Tres Esquinas, del corregimiento de Arabia”.
EL CUERPO
En el procedimiento, Joaquín Adolfo, en presencia de su abogado defensor, reveló la ubicación donde estaban el cuerpo de la víctima. Los restos óseos fueron localizados en avanzado estado de descomposición en la Vereda Tres Esquinas. No obstante, durante la audiencia el detenido negó los cargos.
