Maltrato animal y sabotaje en medio de un proceso electoral

In Nacional
septiembre 19, 2023

El sentimiento de indignación tras el asesinato de Pancho y Chita aún está presente. El maltrato animal y el sabotaje de las medidas de seguridad en el recinto llevaron a la muerte a estos dos chimpancés; al menos eso dice la Fiscalía y las interrogantes sobre los motivos que están detrás de este acto atroz, apenas comienzan.

El incidente fue meticulosamente descrito por la Fiscalía este lunes durante una audiencia virtual. Todo apunta hacia un presunto actuar doloso por parte del cuidador de los animales, el mismo que tenía la responsabilidad de proteger a los primates.

La pregunta que surge ahora es ¿cuál fue el motivo para causar tanto daño y sufrimiento a estos animales, y para poner en riesgo la seguridad de las personas en el parque? ¿Podría haber un motivo económico detrás de esta tragedia o podría estar relacionada con el proceso electoral que actualmente enfrenta nuestra nación? Aunque lo que todo el país quiere saber es ¿Quién dio la orden de soltar a Pacho y a Chita?

El acto es, sin lugar a dudas, uno de los más graves de maltrato animal que se halla conocido en Colombia. Los chimpancés, que ya estaban humanizados y formaban parte de los íconos y el orgullo de Pereira fueron sometidos a un triste destino debido a la negligencia y el comportamiento premeditado de quien debía cuidarlos.

Durante la audiencia de imputación de cargos, la Fiscalía destacó una serie de errores y equivocaciones en el protocolo de cuidado, protección y seguridad de los chimpancés. Con la explicación detallada de los hechos también llega una nueva hipótesis: ¿Fue intencional?

El cuidador, al parecer, maltrató física y psicológicamente a los chimpancés al dejar deliberadamente sin asegurar siete puntos críticos en las jaulas de los animales. Esto permitió que los chimpancés salieran de su hábitat de manera insegura y terminaran en una situación de alto riesgo.

La evidencia es contundente. Tres pasadores abiertos, tres candados desatendidos, una guillotina sin cuatro seguros, y puertas abiertas sin pasadores ni candados. Todo apunta a que la persona encargada conocía plenamente las consecuencias de sus acciones y quería que los chimpancés salieran de su hábitat. El resultado fue una tragedia que conmovió a toda Colombia.

Pero hay una versión, no confirmada, aún más perturbadora cuando se considera el contexto de un proceso electoral en curso. Las interrogantes sobre si este acto estuvo motivado por razones políticas o si hubo alguna agenda oculta son inevitables.

La investigación deberá esclarecer estos aspectos o, al menos, eso esperan la mayoría de los colombianos. Sin embargo, antes se debe garantizar que se haga justicia en este caso.