Según un comunicado de la Agencia Nacional de Vías (ANI), actualmente la obra de instalación del puente El Alambrado está en el 58% de su ejecución. Tres meses han pasado desde que se presentó la emergencia en el sector que conecta a los departamentos de Quindío y Valle del Cauca.

Entre los últimos meses se realizaron diversas actividades. Entre ellas, la contención primaria del evento, donde un equipo de expertos de la concesión trabajó de manera conjunta con las autoridades para evaluar y mitigar los riesgos sociales, ambientales y estructurales en el sitio.
Además, “se implementó un plan de movilidad para el desvío del tráfico y se establecieron medidas temporales como la exención del cobro de peajes en el peaje de Corozal y tarifas diferenciales para ciertas categorías en Circasia”, dice el boletín de la ANI.

Asimismo, aseguran que se está ejecutando un plan de acompañamiento social para atender las necesidades de las comunidades afectadas, incluyendo apoyo psicosocial, donación de mercados, instalación de antenas de internet y contratación de mano de obra local.
En cuanto a la gestión ambiental, se implementaron medidas de prevención y contención de impactos, como la instalación de mallas de protección y la obtención de los permisos correspondientes.

Los estudios y diseños del nuevo puente indican que será una estructura metálica de 102 metros de longitud, con dos arcos paralelos laterales. El armado de las piezas metálicas ya está en proceso, al igual que la construcción de los pilotes que sostendrán la estructura.
Se estima que el armado finalizará a mediados de agosto, y luego se procederá al lanzamiento del puente en tres etapas. Además, se están llevando a cabo investigaciones por parte de diversas firmas de ingeniería y especialistas para determinar las causas del incidente.
La finalización del puente está programada para el 11 de octubre de 2023, lo cual, a juicio de la Agencia nacional de Vías , representa un tiempo récord en comparación con la construcción de puentes similares.
